El 27 de marzo de 2007, el Miami Open fue testigo de un acontecimiento extraordinario: Guillermo Cañas, recién reintegrado al circuito tras cumplir una suspensión de 15 meses por un positivo de diuréticos, logró vencer al indiscutible número uno del mundo, Roger Federer. Esta victoria marcaba la segunda ocasión en poco más de dos semanas en que el tenista argentino derrotaba al maestro suizo, ya que previamente lo había eliminado del cuadro en Indian Wells. En un emocionante partido celebrado en Miami, Cañas se impuso a Federer con un marcador de 7-6, 2-6, 7-6, allanando su camino hacia la final del torneo.
