El 3 de abril de 2005, un evento memorable tuvo lugar en la final del Miami Open. Roger Federer protagonizó una increíble remontada, superando una desventaja de dos sets para derrotar al entonces joven Rafael Nadal, de 18 años, con un marcador de 2-6, 6-7, 7-6, 6-3, 6-1. Esta victoria significó el primer título de Federer en un evento Masters 1000. Aunque fue su segundo enfrentamiento en la cancha, fue su primer encuentro en una final ATP, un partido ampliamente considerado como el inicio no oficial de su legendaria rivalidad.
