Antes del primer Gran Premio de la temporada 2026 de Fórmula 1, Andrea Stella, el director del equipo McLaren, había expresado tres importantes preocupaciones acerca del nuevo reglamento. Sus inquietudes giraban en torno al riesgo inherente en las salidas, las marcadas diferencias de velocidad al final de las rectas debido a la gestión energética, y la potencial escasez de oportunidades para realizar adelantamientos. Tras la primera carrera en Australia, el directivo italiano ha confirmado que sus tres puntos de crítica se vieron validados por lo observado en la pista.
