El FC Barcelona no mostró su mejor versión en la primera mitad del partido del jueves, encontrándose en desventaja ante el Real Oviedo como visitante. No obstante, una potente segunda parte del equipo de Hansi Flick les llevó a una victoria por 3-1 contra el recién ascendido, acortando así la distancia en lo alto de LaLiga a solo dos puntos del Real Madrid. Fue una forma peculiar para el Barcelona de ir por detrás, con el portero Joan Garcia siendo sorprendido fuera de su portería, pero los tres goles de distintos jugadores en la segunda mitad fueron más que suficientes para darle la vuelta al marcador.
Flick optó por rotar la plantilla pensando en los grandes partidos que se avecinan, incluyendo el encuentro de Champions League contra el Paris Saint-Germain la próxima semana. Un equipo del Barça con cambios tuvo problemas para superar la defensa del Real Oviedo, optando por disparos de bajo porcentaje desde fuera del área durante la primera mitad. El error de Garcia, no solo por estar fuera del área sino también por perder el balón, permitió al centrocampista del Oviedo, Alberto Reina, marcar desde larga distancia, dándole la ventaja a su equipo al descanso.
En el descanso, Flick retiró a Marc Casado del partido, introduciendo a Frenkie De Jong en una jugada que dio frutos de inmediato. Casado tuvo problemas para proyectar la posesión hacia adelante, y el ataque de todo el equipo cambió drásticamente con la entrada del centrocampista neerlandés. El Barcelona logró meter el balón en el área con facilidad, con solo dos disparos desde fuera del área en la segunda mitad, mientras una definición implacable aseguró que las oportunidades no se desperdiciaran.
Con Gavi de baja por unos cinco meses tras someterse a una cirugía de rodilla, esta situación debería ser motivo de preocupación para Flick. Pedri y De Jong son un excelente eje de centrocampistas titulares, pero cuando el Barcelona tiene tres partidos en ocho días, necesitan poder descansar. El bajón de nivel al pasar a Casado o a defensores como Eric Garcia en el mediocampo es drástico, y esa es una de las mayores preocupaciones de este equipo.
El Real Madrid ha comenzado la nueva temporada de forma impecable bajo Xabi Alonso, y ha demostrado tener profundidad en todas las posiciones. El Barcelona tiene profundidad en ataque, donde Ferran Torres y Marcus Rashford han sido fiables cuando se les ha necesitado, pero más atrás en el campo, no pueden igualar a sus rivales cuando las rotaciones son necesarias. Para competir por retener el título de LaLiga, el Barcelona tendrá que ser creativo en cómo descansar a sus centrocampistas titulares mientras saca el máximo rendimiento del equipo.
Dada la forma en que han operado las cosas en el Barcelona, podría haber un joven de 17 años esperando en la academia para desempeñar el trabajo, pero Flick necesitará buscar ampliamente talentos. Perder puntos en cualquier momento podría ser suficiente para que la liga se escape y para que el equipo flaquee en la Champions League. En un club como el Barcelona, la expectativa es competir por un triplete cada temporada, y esas expectativas solo aumentaron después de que Flick ganara la liga en su primera temporada al frente del club.
El regreso de Lamine Yamal ayudará, pero cómo rinda el Barcelona sin sus mejores jugadores es lo que decidirá el éxito o fracaso de esta temporada. Si no encuentran una manera de lograrlo, esta será una temporada destinada a la decepción.
