El presidente de UFC, Dana White, ha explicado recientemente los motivos de su decisión de desvincularse directamente de los contratos de los peleadores. Según White, al apartarse de los intrincados detalles de los acuerdos contractuales, ahora puede dedicar su tiempo y energía a los aspectos más agradables y estratégicos de la dirección de la promoción de artes marciales mixtas. Esta medida le permite concentrarse en «lo divertido», refiriéndose presumiblemente a decisiones de mayor envergadura, la planificación de eventos y el desarrollo de talentos, en lugar del a menudo tedioso proceso de negociaciones contractuales. Al delegar estas responsabilidades, White busca optimizar su rol, enfocándose en el crecimiento y la visión a largo plazo de la organización.
