La palpable emoción y la esperanzadora anticipación que suelen acompañar al Día Inaugural se desvanecieron rápidamente en Pittsburgh. Tras un desastroso primer inning contra los Mets, que incluyó dificultades tempranas para jugadores como Paul Skenes, el inicio de temporada de los Pirates se tornó calamitoso. Este impactante comienzo dejó a los aficionados consternados, ya que el optimismo inicial se disipó casi de inmediato en la ‘Ciudad del Acero’.
