El 22 de marzo de 2006 marcó un hito inolvidable en el mundo del tenis. Durante el Miami Open, la jugadora estadounidense Jamea Jackson se convirtió en la pionera en utilizar la innovadora tecnología Hawk-Eye para impugnar una decisión arbitral.
En aquel entonces, a pesar del evidente entusiasmo que muchos jugadores mostraban por el sistema de repetición instantánea y el mecanismo de desafío que lo acompañaba, su implementación aún generaba una considerable controversia y debate en el deporte.
