Jonathan Wheatley, jefe del equipo Audi F1, reconoció que el reciente Gran Premio de China expuso claramente las deficiencias del equipo, especialmente en lo que respecta a la facilidad de conducción y la fiabilidad de la unidad de potencia. El tan esperado debut de Audi como equipo oficial de F1 ha sido una experiencia de dos caras. Inicialmente, el fabricante alemán sorprendió a propios y extraños con el impresionante rendimiento de su primera unidad de potencia de F1, lo que le permitió establecerse firmemente en la mitad de la tabla.
