El espectacular accidente de Oliver Bearman durante el Gran Premio de Japón de Fórmula 1 ha intensificado las discusiones en torno a las implicaciones de seguridad de los nuevos reglamentos técnicos del deporte. El piloto de Haas, que según los informes estaba solo un segundo por detrás de Franco Colapinto en su vuelta 21, vio cómo la distancia entre ellos disminuía rápidamente. Esta reducción inesperada de la distancia se atribuyó a una diferencia significativa en el impulso eléctrico mientras ambos pilotos se acercaban a la desafiante curva de Spoon.
