Lewis Hamilton, la aclamada estrella de la Fórmula 1, sorprendió a los aficionados y entusiastas de los coches en un encuentro automovilístico en Yokohama, Japón, al hacer una entrada espectacular a bordo de un legendario Ferrari F40. Esta inesperada aparición del piloto británico, justo antes del Gran Premio de Japón, creó un momento memorable y acaparó todas las miradas.
El icónico Ferrari F40, cuyo valor se estima en unos impresionantes 4 millones de libras esterlinas (aproximadamente 4,7 millones de euros), se detuvo con gran estilo junto a otros vehículos notables, como un Subaru Impreza y un Honda NSX modificado con un llamativo kit de carrocería ancha. Todo esto tuvo lugar en la famosa Área de Estacionamiento de Daikoku, un conocido punto de reunión para amantes del motor en Yokohama.
Este supercoche no solo destaca por su valor y estética, sino también por su rica historia: fue el último modelo en recibir la aprobación personal del mismísimo Enzo Ferrari. Bajo su capó, el F40 alberga un formidable motor V8 biturbo de 2.9 litros, capaz de ofrecer unas prestaciones impresionantes.
