Tras asegurar su victoria en el crucial Juego 7, los Cleveland Cavaliers no solo eliminaron a los Toronto Raptors, sino que también aprovecharon la oportunidad para burlarse de sus rivales y de uno de sus aficionados más famosos.
En un movimiento que resonó con la actual rivalidad musical en la NBA, los Cavaliers reprodujeron la canción «Not Like Us» de Kendrick Lamar en las pantallas de video de su estadio. Este tema se ha convertido en un himno popularizado recientemente y es ampliamente interpretado como una respuesta directa y crítica a Drake, quien es un conocido partidario de los Raptors.
La elección de esta canción específica no pasó desapercibida, provocando reacciones y comentarios en redes sociales y entre los aficionados al baloncesto. La acción de los Cavaliers añadió un toque de humor y un guiño a las tensiones líricas que han estado marcando la temporada de la liga, mientras celebraban su avance en los playoffs.
