La crítica a las nuevas regulaciones de la Fórmula 1 ha ido en aumento entre algunas facciones del paddock, y Carlos Sainz es el último en expresar sus preocupaciones sobre la próxima era de la serie. Para 2026, la F1 implementó nuevas reglas que exigen coches más pequeños y ágiles, y unidades de potencia que dependen de una división casi 50:50 entre la energía eléctrica y la de combustión interna. Como resultado, los pilotos anticipan cambios significativos en la dinámica de conducción y la experiencia general en pista.
